Hay una frase que aparece con frecuencia cuando se habla de instalaciones solares:
“Te pagaremos los excedentes.”
Y técnicamente es cierto. La energía que produces y no consumes puede ser vertida a la red y la comercializadora puede compensarla en la factura.
Pero hay una diferencia enorme entre consumir tú mismo la energía solar y recibir una compensación por la energía que has enviado a la red.
Imaginemos que tus placas producen electricidad durante el mediodía y en ese momento no estás en casa.
Esa energía que no consumes se vierte a la red y la comercializadora te la compensa.
Por ejemplo, si el excedente se compensa a 0,052 €/kWh, por cada 1.000 kWh que no hayas podido utilizar directamente recibirías 52 euros de compensación.
Mientras tanto, esa misma electricidad que tú has producido puede tener para ti un valor muy superior cuando necesitas comprarla de la red.
Y aquí está la cuestión.
No es lo mismo evitar comprar un kWh que vender un kWh sobrante.
Por eso no deberíamos dimensionar una instalación solar pensando únicamente:
“Si me sobra electricidad, me la pagan.”
La pregunta realmente importante debería ser:
“¿Cuánta de la electricidad que produzco puedo consumir yo mismo?”
Una batería puede cambiar considerablemente esta situación.
En lugar de enviar a la red parte de la producción solar durante las horas en las que no hay consumo, la batería puede almacenar esa energía y ponerla a disposición de la vivienda cuando sus habitantes regresen a casa.
De esta forma se consigue aumentar el autoconsumo directo y diferido, reduciendo la dependencia de la compensación de excedentes.
Y hay otra cuestión que tampoco debemos olvidar:
el precio de compensación de los excedentes no es una cantidad que debamos considerar fija para siempre.
Puede variar según la comercializadora, el contrato y las condiciones del mercado.
Por eso, cuando alguien dice:
“No te preocupes por los excedentes, te los pagamos”,
la pregunta correcta es:
“¿A cuánto me los pagáis y cuánto me cuesta después comprar esa electricidad cuando la necesito?”
Ahí es donde empieza el verdadero análisis económico de una instalación fotovoltaica.
No comparamos facturas. Analizamos cómo consume la energía para encontrar la solución que mejor se adapta a las necesidades de su empresa.
No hay ningún problema.
Si prefieres no adjuntarla, solo tienes que facilitarnos tu correo electrónico y el número CUPS de tu suministro. Con esos datos podremos realizar igualmente el estudio y te lo enviaremos de forma totalmente gratuita.
Somos una asesoría energética especializada en el análisis del consumo de luz y gas para empresas y particulares. Realizamos estudios personalizados para identificar oportunidades de ahorro y optimizar los contratos energéticos según el consumo real.
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